Que me gustaria...

Este blog busca un espacio para hablar de los acontecimientos que rodean a la maternidad y a la paternidad desde todos los puntos de vista. Crear foros de debates vistos desde posicionamientos, que aunque posiblemente contrarios, se orienten hacia modos positivos de diálogos. Compartir saberes. Avanzar en los desencuentros. Replantear nuevos modos y modelos de hacer. Progresar desde la incertidumbre. Hacernos reflexionar, cuestionarnos posturas cerradas. Ver en que puntos coincidimos y trabajar juntos en ese encuentro.

lunes, 7 de octubre de 2013

SOBRE EL AMOR… La fuerza que impulsa mi vida…



REFLEXIÓN: Deseamos amar y ser amados…si…pero… ¿somos realmente conscientes de cómo nuestra vida cambia, se trastoca y nos sumerge en un mal de dudas?…
El amor ¿todo lo puede o todo lo distorsiona?
El amor… ¿nos ayuda o nos entorpece?...
Hablo del AMOR con mayúsculas…del amor por los  hij@s, entre parejas y amig@s, entre familiares y desconocidos…en definitiva, hablo del motor que mueve las vidas…o al menos…la mía.


Durante todo el tiempo que mi blog ha permanecido en silencio, mi vida ha estado gratamente llena de sonidos felices. Tristemente, llena de vacíos y dudas sobre el amor y el desamor…y penosamente inmersa en el dolor tras las despedidas de seres a quienes amaba y sigo amando aunque no estén en este pequeño/gran espacio llamado mundo.

Los sonidos me han hablado de parejas que han comenzado nuevos recorridos juntos, de risas y susurros, de palabras tiernas, del llanto maravilloso de mi primer nieto…del llanto amargo de las despedidas… algunas circunstanciales y otras definitivas.

La tristeza ha invadido el vacío que he sentido cuando he pensado en las parejas cercanas a mi vida que, tras un largo periodo de vivencias compartidas, cerraron episodios y años en común…De hijos que emigran sin pasaje de vuelta…De la pena dolorosa de la muerte de uno de los seres más entrañables de mi familia…

La vida, la vida… ¿Quién comprende a la vida? Y el amor ¿Qué pasa con el amor?... ¿Cómo empieza?... ¿Por qué acaba?... ¿Cómo mantenerlo vivo?...

Intentando valorar los resquicios de mi actual desinformación sobre el tema, busqué un programa que hacia tiempo vi en TV en el programa de Eduart Punset (REDES) y encontré la interesante entrevista realizada a la Antropóloga Helen Fisher, investigadora del Departamento de Antropología de la Universidad de Rutgers, EE.UU. que ha conducido un extenso estudio sobre la evolución, la expresión y la ciencia del amor. Es autora de varios libros como ¿Por qué amamos?, que describe cada aspecto de la experiencia de enamorarse desde un punto de vista científico.

Del tema existen innumerables opciones para valorar e infinitas posibilidades para opinar. Del amor han  escrito filósofos y poetas, escritores trasnochados y románticos…y… ¿Por qué no iba a escribir también yo?...

Del amor, opinan los antropólogos, que es un hecho cultural e incluso un maremagnum de hormonas alteradas…todo ello cargado de gran cientificismo… ¿Quién lo diría?...

Cuando nos “enamoramos” (ya sea de una pareja o cuando vemos por primera vez a nuestro BB recién nacido) es cierto que nuestros sentidos se encuentran “exaltados”… ahí entran en juego las hormonas, especialmente la Oxitocina, descrita per se como la “hormona del amor”. 
Vemos lo nunca visto. Las pupilas se dilatas, la mirada brilla con intensidad. Todo nos parece más vívido, más intenso…Colores que desconocíamos aparecen ante nuestros ojos. Nos miramos  y... ¡milagro! …nos entendemos...sin palabras…

Olemos con tanta intensidad cualquier aroma que, otrora inexistente, puede dejar una huella indemne y evocadora de por vida…Aquel perfume que llevaba tal día…en aquel lugar... El olor del cuerpo de un BB recién nacido…todo vuelve a la mente.

Oímos sonidos inesperados que nos erizan el vello de la emoción…Nos susurran palabras tiernas al oído, nos dicen que nos quieren…y no dudamos en creerlo…porque…puede hasta ser verdad ¿por qué no?... ¿y aquella canción que sigue viva en nuestras mentes en momentos únicos?... ¿quién no tiene su propia melodía?...¿quién no se ha estremecido de emoción ante el primer llanto de un nuevo ser?...

El amor tiene un sabor exclusivo. No existe amor que no se asocie al sabor de una buena comida…Aquella mesa inmensa rodeada de amig@s y seres queridos...Aquellas velas tintineando frente a nuestro ser elegido…Aquella copa de champán…Y que decir del sabor de los besos lentos, de los besos profundos, de los besos largamente esperados…del roce suave del beso de los niñ@s...

Y la piel…nuestro órgano más sensible, nuestro órgano mayor porque abarca todo el cuerpo…La piel nos puede, la piel nos pierde, la piel nos eleva a lugares insospechados…nos sumerge en sensaciones tangibles, vivas, necesarias…el roce de nuestras manos, las caricias tiernas que nos elevan, el roce exclusivo de la nueva vida que nace… ¡ay el amor!...el amor…

Del amor se ha dicho de todo pero…del amor, desde mi humilde punto de vista, está TODO por decir, porque el AMOR es un sentimiento personal e intransferible y es tan variopinto como somos todos los seres humanos que hemos sidos “tocados” en alguna ocasión por esta pasión para bien o para mal…

Entender el amor de pareja es tal vez el más complejo. Amar a un hij@, a unos padres o a l@s amig@s “parece” espontáneo pero… ¿Es esto cierto? ¿No tiene todo amor un complejo componente marcado por la posesión del ser amado?...

¿Quién nos otorga el derecho para no dejar que cada uno pueda vivir lo que realmente desea en su vida?... ¿Por qué sentimos a veces que el “otro”, llámese madre/padre, amiga/amigo, amada/amado… acapara más espacio del permitido?...

Posiblemente sea algo intrínsico que está gravado desde nuestra más tierna infancia o algo cultural, según una visión antropológica, lo que ha veces nos lo impide. Es difícil el amor sin intromisión…Pero la vida es solo una. Si no somos hindúes y de entrada no creemos  en reencarnaciones ni nada parecido, estamos mientras estamos, después ¿quién sabe?

Las personas, en principio, somos dueñas de nuestra capacidad para tomar decisiones conscientes, pero no lo somos de los sentimientos que surgen desde ese espacio desconocido donde las emociones entran y salen sin permiso. Hablo de ambas partes, por los implicados en el mismo acto de amar.

Desear controlar lo incontrolable solo puede causar sufrimiento. No solo para quien lo siente, sino para aquellos que lo perciben.
Engañarnos a nosotros mismos no nos hace bien. Está pegado a nuestra forma normalizada de transitar la vida, pero no es bueno. Pero ¿por qué lo hacemos?  ¿Nos aporta felicidad?...

Uno a veces piensa ¿para que cambiar lo que tengo? Si me va bien…pero ¿realmente nos va tan bien?... ¿no existen cosas o mejor dicho otras personas con quienes nos gustaría compartir lo que vivimos?...Siempre nos ponemos trabas. Ya soy mayor. Que más puedo pedir. Pero en realidad si miramos, con total sinceridad, en nuestra alma, puede que encontremos grandes y graves resquicios. Tratamos de cubrirlos de mil maneras, pero no siempre nos sale bien y eso nos guste o no, se nota y desde fuera se nota demasiado.

Amar es sentirse libre.
Amar no precisa de engaños.
Amar es ser sincero con el presente.
Amar es mirar hacia el futuro con dudas, porque nada tiene que ser para siempre.
Amar es tener el derecho de soñar.
Amar es saberse vulnerable y poder equivocarnos.
Amar es compartir algo más que los días que van pasando. Amar no debe hacernos sentir vergüenza.
Amar no es una obligación.
Amar es tener confianza.
Amar no es servidumbre enmascarada de dedicación y afecto.
Amar… son tantos sentimientos difíciles de explicar…

Cuando uno ama y conoce de “verdad” a la otra persona, sabe leer en su mirada, en sus gestos y en sus palabras no dichas, que existe una necesidad no cubierta.
Cuando uno ama de verdad es capaz de perdonar a veces lo imperdonable, o al menos cuestionable.
Cuando uno ama de verdad, necesita espacio para no sentirse humillado, ni insultado, ni comparado.
Cuando uno siente que es amado de verdad, no puede sentirse tan solo a pesar de estar rodeado de otros, no sentir el vacío insondable que deja la ignorancia, ni sentirse desplazado.
Cuando se ama de verdad no es preciso elevar la voz, porque el amor se expresa en susurros.
Cuando uno ama de verdad se puede dialogar, se puede decir la verdad aunque no siempre nos guste.
Amar de verdad es difícil y no es una obligación.

El tiempo compartido, si además es mucho, crea lazos y afectos inmensos, pero eso no siempre es amor, o al menos el amor que esperábamos.
Se puede vivir el día a día con tranquilidad, sin grandes sobresaltos, pero eso no siempre es amor, sino acostumbramiento.
Se puede compartir hijos, casa, sueldo, horas de asueto y tiempo libre pero eso no siempre es amor, sino la existencia acompañada.

Amar es tomar decisiones, aunque nos equivoquemos.
Amar de verdad no puede hacer que cambiemos, no puede hacernos distintos para agradar al otro, aunque sí posicionarnos en su lugar para intentar entenderlo.
Amar de verdad es acompañar a quien se ama en los momentos difíciles y ayudarle a sentirse fuerte en las situaciones más delicadas.
Amar de verdad es compartir la dicha de los logros como si fuesen propios.
Amar es buscar y encontrar encuentros profundos para compartir y vivir.

Si encontramos cubierta estas necesidades en otra persona, si percibimos que nos necesita alguien externo a la pareja y le damos cuanto nos pide, ya no amamos  de verdad a quien comparte nuestra vida. Sin casi darnos cuenta perdimos por el camino ese amor. Podemos darle a ese sentimiento externo, con la otra persona, la palabra de amistad, pero no es más que un engaño enmascarado. La amistad, aunque difícil, es más tolerante y sencilla de mantener…Evidentemente el amor de l@s hij@s no entra en estos parámetros.

Dar marcha atrás también es justo, pero sobre todo necesario, porque la paciencia tiene límites y no tiene edad. A veces quien quiere volver puede que solo encuentre las huellas de la persona que se cansó de la espera. No estará. Parecerá que nunca existió y ya no servirá de nada volver a intentarlo.

El tiempo suele poner las cosas en su sitio. Pero no siempre vamos a encontrarnos en el camino esperando. De pronto un día, como tantos otros, nos podemos dar cuenta de que la espera duele demasiado y que ese cansancio nos absorbe hasta la extenuación… A pesar de todo…merece la pena probarlo, porque mientras exista vida, hay esperanza de cambios…
Para algunos seres queridos que no entendieron o compartieron sus necesidades ya no existe tiempo… se fueron posiblemente sin saber cuanto lo queríamos…

Esta reflexión personal y compartida me ayuda a posicionarme con todas aquellas personas a quienes, por un motivo o muchos, comparten mi vida. A mi familia, cercana y lejana. A mis amig@s presentes y pasados, pero siempre un regalo para mi corazón. A todos los seres a quienes he amado desaforadamente y ya no me acompañan, pero a quienes espero volver a ver en algún lugar maravilloso…Se que me esperan. Necesito creer que me esperan…porque si no es así la palabra AMOR con mayúsculas no sería más que el sinónimo de PENA y VACIO.


Para saber más:
http://www.eduardpunset.es/427/charlas-con/la-quimica-del-amor



PD: os regalo dos canciones. La primera habla del amor hacia un BB no nacido
La segunda es una de mis canciones preferidas cuando mi corazón se abría paso al amor romántico…


domingo, 2 de junio de 2013

UN DIA PARA EL RECUERDO…



REFLEXIÓN INICIAL: Hoy solo quiero dejar constancia de lo importante que ha sido y es Tara para nosotros. De lo imprescindible que es valorar la vida, sea de quien sea. De lo necesario que es poner en corazón en compartir cada día con lo que la existencia nos ofrece. De lo importante que es disfrutar de cada momento. De lo primordial que es recordar lo bueno que nos dejó un pasado vivido. Y sobre todo, de lo esencial que es dejar abiertas las puertas del corazón para que entren nuevas vivencias.

En casa estamos todos tristes. Algunas personas tal vez no nos entiendan pero otras posiblemente se encuentren identificadas con nuestros sentimientos…en eso consiste el respeto.

Hace un día nuestra Tara ya no nos acompaña. Era una perrita, nuestra compañera fiel durante años. Nuestra aliada de fiestas y de días más oscuros. Llegó a casa de una manera inesperada, llegó para unos días y se quedó en nuestros corazones para es resto de la vida.

Tara nació para un objetivo: hacer felices a quienes estaban cerca. La compró un señor mayor como regalo para su mujer a quien le habían detectado un cáncer…después la “dejaron” a nuestro cuidado. Como es sabido, no solo somos los humanos quienes elegimos a los animales, ellos del grupo familiar optan por un miembro en concreto…es posible que como no cuentan con raciocinio sino con la sabiduría que ofrece el instinto, Tara eligió a Elisa, su pareja ideal.

No sé que cosas habrán compartido ambas. Solo las paredes de su cuarto cuando vivían en nuestro hogar y últimamente los espacios de su nueva casa, sepan guardar esos secretos. Lo que sí puedo asegurar es que su relación ha hecho que mi chiqui haya superado baches importantes en su vida y la ha acompañado en significativas tomas de decisiones. Mi Elisa es como es, porque parte de su existencia ha sido junto a Tara y eso es imborrable.

Hablar de animales en un blog que habla de crianza, hijos, embarazos…puede que parezca extraño, pero no, no lo es.

Existen innumerables estudios científicos validados que evidencian como los animales (algunos en concreto) pueden aumentar la calidad de vida de las personas, especialmente si existe una discapacidad o se pasa por un trance traumático... 
No es fácil tener un caballo o un delfín pero los niñ@s que aprenden a convivir con algún animal pequeño, especialmente con un perro, ejercitan capacidades desconocidas, aumenta su autoconfianza, valoran el sentido de la lealtad y el respeto…y mucho más.

Yo puedo incluso hablar desde mi propia experiencia.
Nací cuando en mi casa existía una perra llamada Leona. Hace 56 años de aquello y la recuerdo como si fuera ahora mismo. Mis primeras evocaciones de los 5 años empiezan con ella. Recuerdo su color (anaranjado como las leonas auténticas) y su mirada. Como se dejaba acariciar y como acompañaba mis pasos inciertos.

Mi vocación sanitaria tal sea un regalo que ella me brindó. Cuando sus días estaban terminando, solo era yo, a mis 5 años, quien podía ponerle las pastillas en la boca para tomársela…nadie lo conseguía. Mi Leona me enseñó que era eso de “morirse”, ese irse para no volver…pero quedar viva en mi corazón.

Tras ella hubo otros…Paloma, Eliot, Cuni, Pacha (esta se pasó 3 meses a los pies de mi cama cuando estuve enferma…tenían que obligarla a comer…) de todos guardo innumerables recuerdos, porque todos compartieron parte de mi vida…
La cunita moisés que las niñas usaban para meter a sus muñecos, yo la utilizaba para acunar a mis perros recién nacidos… ¿Cómo no me iba a gustar de adulta cuidar a los bebés?...
De nuevo apareció en mi vida otra Leona (hija de la anterior). Cuando me la regalaron se llamaba Diana (yo le cambié el nombre). Era de la Matrona de Salteras (era la primera vez en mi vida que me enteré en qué consistía esa profesión). Yo tendría unos 10 años… ¿Quién puede no asegurarme que mi vocación de enfermera especialista en pediatría y matrona no parte de mi relación con los perros?...

Sea como fuere, lo que si tengo claro es cómo influyeron en mi vida por una simple razón: mi capacidad para relacionarme con los demás. Siempre fui tímida y solitaria. Me costaba un mundo expresar sentimientos. Y todos mis perros me enseñaron, sin palabras, lo que es compartir y dar sin necesidad de nada a cambio.

Antes de Tara también nos acompañó Diplo…pero esa es otra historia. Ahora nos acompaña Cuni e Indi…una historia aún por escribir…

Tras un año de silencio…y gracias a TARA…me comprometo a mantener de nuevo activo este blog que con tanta ilusión comencé…gracias Tara por habernos elegidos, es posible que algún día nos reencontremos…estarás panza arriba cuando llegue, de eso estoy segura.

sábado, 21 de enero de 2012

LA INDIA…Una pequeña incursión a su sistema sanitario….





REFLEXIÓN INICIAL: tod@s l@s niñ@s del mundo son preciosos, ¡mirar sus risas, sus caras y sus ojos!...
 Tod@s necesitan de la responsabilidad de los que nos llamamos adultos para que puedan encontrar un mundo más justo, un mundo más humano, un mundo más amoroso, un mundo más consciente de sus necesidades, un mundo más pacífico, un mundo donde ningun@  muera de hambre y/o enfermedades solucionables. Un mundo en definitiva pensado especialmente para ell@s, porque solo y exclusivamente de l@s niñ@s es el futuro…nosotr@s en un tiempo no demasiado lejano ya no estaremos…


El 29 de noviembre 2011, el día de salida para  la lejana India, fue un día curioso. Durante toda la mañana, en la Delegación de Salud, presentando un seminario sobre inmigración, mujer y salud reproductiva, en concreto, sobre las experiencias que vivimos en la zona de mi trabajo habitual.  A pesar de trabajar con mujeres y familias inmigrantes, nunca he tenido el placer de coincidir con nadie de la India, así que poco sabía de las realidades sanitarias de ese multitudinario país.

El itinerario de salida fue a las 2 de la madrugada hacia el aeropuerto de Málaga en bus, posteriormente avión a París y de ahí a Delhi.

Afortunadamente el uso de la Biodramina (sin cafeína) ejerce milagros cuando viajo porque duermo en cualquier sitio y circunstancia. A la llegada,  tras un día completo y con 4 horas y media de diferencia, me sentía como una rosa, algo chuchurrida, pero como una rosa a fin de cuentas.

Como uno de mis objetivos del viaje era profundizar sobre el modelo sanitario, voy a compartir algo más de lo que aprendí.

A lo largo de mi vida como matrona siempre me llamó mucho la atención la Medicina Ayurvédica. En Antropología de la salud, he seguido estudiando con mayor profundidad el tema y he de decir que me encanta.

Todo comenzó  tras un curso sobre técnicas de respiración y relajación que nos dio un médico que había trabajado en la India.  Sus estudios los centró en la importancia y la eficacia de estas técnicas adaptadas a la disminución del dolor.

El curso/taller en cuestión, pretendía que adaptáramos dichos conocimientos al proceso de dilatación y al parto. Era a finales de los años 80, cuando el nacimiento y la crianza estaban tomando un giro hacia la “naturalización”.

Con algunas de estas nociones, muy elementales por cierto, empecé a curiosear más sobre la filosofía de esta disciplina.

La medicina Ayurvedica significa "La ciencia de la vida larga y feliz" (en el idioma sánscrito "Ayur" expresa vida y "Veda" conocimiento).  Esta disciplina nació para que los seres humanos podamos cumplir con el propósito de la existencia: descubrir nuestra realidad interna considerando a la salud como el basamento para poder consumar esta meta.

El Ayurveda ayuda a la persona sana a conservar la salud y al enfermo a obtenerla. Personalmente considero que los pilares que promueven son realmente aplicables a nuestras vidas ya que centra su interés por un respeto profundo a la persona y a la naturaleza.

Estos métodos milenarios (con más de 5.000 mil años de existencia) fueron reconocidos por la Organización Mundial de la Salud como un sistema médico tradicional. En la India existen unas 134 Facultades de Medicina, donde se  estudia durante más de cinco años para obtener el título de médico. Tuve el gusto de pasar por las puertas de una de estas Facultades pero ni pude entrar a curiosear, ni pude sacar ninguna foto porque iba en el autobús. 


Con quien sí pude hablar sobre este tema, fue con nuestro guía Pradruman, quien me explicó que es un sistema que se complementa sin problemas con la medicina moderna (occidental). Este sistema sanitario utiliza y pone énfasis en el mantenimiento de una vida saludable a través de recomendaciones específicas en el régimen cotidiano. Así mismo, cree necesario conservar una conducta austera, regulaciones dietéticas concretas, tener presente los cambios estacionales, el uso de determinadas instrucciones relacionadas con el sueño y la sexualidad (en este tema no se centró mucho y yo tampoco insistí, pero no por falta de ganas…) y otros temas similares de la vida cotidiana. De esta forma se está en forma armónica con los ritmos cósmicos de la naturaleza.

Intentar comprender este modo distinto de abordar las situaciones de posibles enfermedades requiere de una nueva manera de pensar, ya que sus principios se basan en la aceptación de los hechos, la observación y la experiencia. Nuestro modo accidentalizado de abordar el binomio salud-enfermedad, nos centra más en el cuestionamiento (la duda, preguntas…), el análisis y la deducción lógica (nuestra lógica, lógicamente…).

Es evidente que mis conocimientos, en esta materia, son escasos y en la práctica solo trato de entender la importancia de algunos de sus principios para integrarlos a la consulta de embarazo e intentar adaptarlo en las clases de preparación para la maternidad y paternidad. Sea como fuere, creo preciso decir que, esta visión simbólica, tampoco está demasiado alejada de cómo entendemos la salud, desde la perspectiva de la atención primaria, es decir, integrando los factores de la triada bio-psico-social, que en definitiva coexiste en  las personas.


Me parece interesante y necesario concebir a la vida como un sistema holístico que integra el cuerpo, la mente y el espíritu. Que es capaz de tratar la causa de la enfermedad, en mi caso las situaciones que se plantean durante la maternidad y la crianza, en vez de atender meramente a los síntomas. Que se centra en el tratamiento integral de los individuos, buscando un equilibrio en la solución de los problemas.

De los principios básicos que me parecen más coherentes, desde mi perspectiva cultural, es entender que toda experiencia positiva o negativa a nivel corporal tiene su efecto sobre la mente y viceversa. Dan una importancia vital a la comida, hecho para mí más complejo de entender porque todo está exageradamente picante, aunque utilicen remedios herbales específicos para neutralizar el pique.


De la otra serie de múltiples recursos terapéuticos que utilizan, yo me quedaría especialmente con uno de ellos, que son los masajes que reciben los bebés desde casi el mismo momento del nacimiento y durante los 3 primeros años como mínimo. El masaje terapéutico para los niños recibe el nombre de Shantala.

Este modelo de masaje fue importado por el doctor francés F. Leboyer, después de observar cómo una madre masajeaba a su bebé. Quedó tan fascinado con la fuerza de los movimientos y los beneficios que esa práctica tenía en los bebés que tras iniciar esta técnica en Occidente  bautizó la secuencia de los movimientos con el nombre de aquella madre, Shantala.
 

Según Leboyer, ser cargados, acunados, acariciados, tocados, masajeados, etc., es algo tan indispensable para los niños pequeños como las vitaminas, sales minerales y proteínas.

En definitiva se trata de nutrir de amor y no solo de comida.
Adentrarse en el conocimiento de esta medicina requeriría pasar años viviendo en la India y personalmente creo que como no sea en mi próxima reencarnación ya es imposible.

Otro tema que traté con nuestro guía Pradruman, fue conocer como funciona el sistema sanitario en su conjunto, especialmente en los temas relacionados con los embarazos, los partos y la planificación familiar.
 
Los saris (vestido tradicional usado por millones de mujeres de en la India) me impedían adivinar cuándo estaba una mujer embarazada…creo que esta foto, tomada desde el autobús en marcha, es la única que conseguí…


Lo primero que comentó Pradruman, es la gratuidad de los servicios sanitarios. En cada pueblo existen pequeños consultorios y son las enfermeras diplomadas quienes se encargan del control (en ocasiones domiciliarios si se encuentran en aldeas lejanas) de las gestante. Atienden así mismo los partos normales y cuentan con hospitales (parecidos a nuestros comarcales) en poblados más grandes. Existen además ambulancias (vimos algunas) que son utilizadas para desplazar a las parturientas si existen  complicaciones. En los hospitales las mujeres si son atendidas por médicos y/o matronas.

 La masificación de personas es palpable, pero en cambio no se ve un número tan exagerado como creí en principio de niñ@s , y eso me llamó la atención.
Me comentaba Pradruman, que en su país las parejas solo suelen tener unos dos hij@s, especialmente en las capitales grandes, ya que en la zona rural suele aumentar. El Gobierno estatal ayuda económicamente a las familias tras el parto y muy especialmente cuando las mujeres se realizan la ligadura de trompas o los hombres la vasectomía (mucho menos frecuente, como aquí) tras el segundo parto. También decía que es difícil hacer entender a la población lo necesario de la planificación familiar, ya que para alcanzar metas más reales, sería necesario, en primer lugar, una buena  educación/formación (a este tema dedicaré un espacio concreto) y aún queda mucho que recorrer.

 
Hasta aquí, el inicio de lo prometido...Considero que compartir lo aprendido nos ayuda a crecer como personas...enseñemos a nuestr@s hij@s la importancia de DAR...

domingo, 8 de enero de 2012

CUANDO UN AÑO SE CIERRA…OTRO SE ABRE Y TODO ES POSIBLE...

ESTA ES MI MARAVILLOSA FAMILIA...Y LA VUESTRA


Ya pasó el último día del año. Intuyo que para todas las personas ese momento es especial. Si fue malo porque necesitamos que cambie a mejor. Si ha sido bueno porque tememos que no pueda ser como mínimo igual. Sea como fuere, suele ser un punto de inflexión: de llegada, pero sobre todo un punto de partida.

Creo que este ha sido el primer año, desde hace muchos, muchos años que no he felicitado a nadie ni en el día de Navidad ni el día de fin de año. No he mandado ni mensajitos por el móvil, ni felicitaciones Internet…¿Motivos?...no le sé, sencillamente no he sentido la necesidad. No significa en absoluto que no hayan estado en mi pensamiento todas las personas a las que quiero. Posiblemente en estas fiestas he pensado más que nunca en todas aquellas que han transitado por mi vida, para bien o para regular…porque todas de un modo u otro me han aportado algo positivo.

Estas fiestas, en mi vida, siempre han tenido connotaciones especiales. Cuando era niña mi madre siempre la vivía intensamente. Le encantaba poner el árbol, decorar la casa y hacer del día de los Reyes momentos inolvidables. Pero mi madre se fue hace 26 años. Yo solo tenía 28, 3 hij@s muy pequeñ@s (4 años, 2 y un recién nacido de 3 meses) y sobre todo un montón de dudas de cómo afrontar la vida. Partió el mismo día que nació, el día 5 de Enero y la enterramos el día 6,… sí el día de los Reyes. Ella y yo sabemos que fue su día elegido. Si siempre hizo que fuera especial, de ese modo se aseguró que fuera imborrable. ¿Cómo no sentir un enorme vacío en estas fechas?...pero la vida sigue y al menos me siguen aportando momentos muy felices.

Desde hace también varios años, mi hijo David, que vive actualmente en Viena, viene a pasar las Navidades y por esas casualidades de la vida, ya lleva dos años que vuelve a emigrar (porque para mi es emigrar) durante la noche de los Reyes…el día 5 otra vez me deja un gran vacío, pero la enorme felicidad de haberlo tenido muy cerca en el comienzo de cada año.

Este año que ha pasado, para mí, ha sido “extraño”. Tenía proyectos personales relacionados con mi trabajo que quedó truncado. Me está costando superarlo porque pensaba que sería algo bueno no solo para mí, sino para muchas otras personas, pero creo que si no alcancé el objetivo es porque, posiblemente, partía de una idea errónea. Aquello pasó y hoy cierro definitivamente aquella aventura. Lo que aprendí durante el camino y sobre todo lo que me aportaron las personas a las que conocí, es lo que mereció tanto esfuerzo. Se con quien puedo contar para nuevos proyectos, para charlar sobre cualquier tema, para reírnos, para llorar, o simplemente para no sentir que transitamos solos ante cualquier situación.

El gran plan para este año, en mi familia, es la boda de mi hija Irene. No me veo metida en toda esta parafernalia, pero es su deseo y yo estaré para lo que ella quiera. Mi aspiración personal es el de vivir más tranquila. Tengo intención de dedicarme tan solo a mi horario de trabajo diario… Deseo escribir más, leer más, seguir buscando información para el libro que hace tiempo inicié…dejarme llevar exclusivamente por el día al día e intentar profundizar más en las personas que me rodean. Buscaré más horas para pasar con mis amigas. Más tiempo para descansar. Más tiempo para mi familia. Más tiempo para dejar pasar el tiempo…y espero, sin remordimientos,…gastar más tiempo para mis plantas y mi sofá.

Intentaré seguir pensando cuales son las necesidades que tienen las personas que me rodean. Tratar a todo el mundo como me gustaría ser tratada. Pretendo que el año que viene, cuando haga balance, observar que he obtenido mucho más de lo que esperaba sin pedir nada en absoluto.

Espero que los Reyes Magos os hayan dejado muchos regalos. Porque ¿quién no tiene deseos?. Yo este año no he pedido nada material porque no he sido todo lo buena que debería, a pesar de ello me han traído muchas cosas, lo más interesante: un pedazo de cámara de fotos para poder captar momentos inolvidables. Ahora me toca aprender…o desaprender?... ¿no es esta una de las frases de moda?...sea como sea, lo que le pido al nuevo año es tener la posibilidad de seguir valorando la vida, de seguir avanzando, de poder compartir vivencias, de crecer junt@s...

Un abrazo enorme para tod@s quienes que se acerquen al blog sean o no conocid@s...

PD. Tengo un deseo…que se unan más personas a este pequeño espacio. Escribir nos libera de tensiones, nos otorga nuevas posibilidades de ver el mundo. Escribir abre espacios de nuestra mente desconocidos. Escribir nos otorga la posibilidad de ser mejores, de ayudarnos. Escribir nos concede el regalo de una comunicación sin barreras. Escribir es un don que no deberíamos desperdiciar…porque desgraciadamente no siempre podemos estar presentes frente a frente…así que animaros. Siempre seguiré esperando.

NO OLVIDO MI VIAJE A LA INDIA...SEGUIRÉ CONTANDO. BESITOS


domingo, 18 de diciembre de 2011

LA INDIA: Un viaje al fondo del alma más desconocida. La INDIA: Un viaje al valor del regalo de la vida


Esta son las primeras impresiones que se me ocurrieron a las pocas horas de mi regreso del viaje.
Nunca he sentido tantas contradicciones al mismo tiempo. Nunca pensé que el alma se fuera diluyendo a cada respiración, con cada mirada, con cada paso. Nunca pensé que pudiera sentirme infeliz por ser feliz. Nunca creí que pudiera sentirme tan desgraciada por ser afortunada. Nunca creí que pudiera ver tan de cerca la muerte viendo vivir a las personas.
Viajar a la India ha sido un viaje al fondo del alma. Un viaje sin regreso. Un viaje a lo desconocido más cercano. Un viaje del que nunca sabré como regresar.
Me siento distinta, lejana, triste, vacía. Siento no poder sentir con más profundidad, de ser incapaz de ordenar mis sentimientos. Percibo los olores sin estar presente, no deseo cerrar los ojos porque veo más allá de lo que he visto, no quiero recordar, pero no puedo dejar de querer seguir pensando.

Siempre me gustó conocer otras culturas y sociedades, otras personas, otros espacios. Estudié Antropología para aprender a “mirar” desde muchas perspectivas sin olvidar que pertenezco a un mundo afortunado. Esta disciplina me ha enseñado a ver con profundidad desde lo más cercano. Me ha enseñado a sentir al otro sin olvidar quien soy, pero sobre todo ha exacerbado los sentimientos que estaban escondidos en lo más profundo de mi alma y eso me hace daño…un daño necesario, justo, fundamental para valorar más la vida que ya vivía y la vida que aún me quede por vivir.

Viajar a este país era un sueño impensable y ha sido un regalo que me gustaría compartir. Decir que he conocido la India sería pretencioso. Estar solo algunos días y en algunos lugares no me da derecho a decir que “la conozco”. Sería más coherente decir que he paseado por algunas de sus calles y he visitados algunos monumentos, pero lo que nadie me puede negar, es la posibilidad de expresar lo que he sentido en esos pocos instantes.

Tal vez algunas personas que lean esto ya estuvieron allí y sintieron algo parecido, pero tal vez percibieron cosas que yo no sentí y también me encantaría conocerlas.

Inicié este proyecto de un modo totalmente distinto a otros viajes. Siempre me gusta conocer los itinerarios, leer sobre lo que veré, ver fotos de los lugares previstos…pero en esta ocasión he realizado un viaje a lo desconocido. No miré mapas, no miré historias, no leí ni siquiera los papelitos que la agencia de viaje nos dio.

Cada día cuando me despertaba me abría paso a una incógnita. Es una sensación extraña de explicar, tal vez para quien me lea, una incongruencia. Solo me importaba la hora de iniciar cada recorrido. La idea era no poner atención ni en los nombres de los lugares que pisaba aunque nuestro guía los explicara. Me interesaba lo que decía de los lugares, su perspectiva como ciudadano de ese mundo, pero solo deseaba dejar que el tiempo pasara.

Solo miraba a través de los cristales del autobús o del tren y dejaba que el corazón se empapara de sentimientos. Cuando andaba, solo he dejado que mi retina fuera envolviendo los ojos de quienes estaban cerca para ver desde el fondo, aunque en muchas ocasiones bajaba mis ojos al suelo porque me daba vergüenza de ver tanto sin poder hacer nada…

He dejado que  los olores y los colores de seres desconocidos, pero exageradamente cercanos penetraran en mi cuerpo. Me daba una enorme vergüenza fotografiar a las personas, especialmente a los niñ@s. Sentía que les quitaba toda su dignidad y su privacidad. Solo quería captar con mi cámara la inmensidad de las situaciones, los espacios, la vida frenética de sus existencias…la pobreza, la miseria es imposible de dejarla grabada en pequeños recuadros fotográficos. La vida es imposible percibirse en fotos estáticas. Lo que se ve no es lo que se percibe ni lo que se siente.

Otro espacio de aprendizaje, no despreciable, han sido las muchas horas vividas en el autobús. Me encantaba escuchar a hurtadillas las conversaciones de mis vecinos. Excepto dos personas, que son mis amigos, y que andaban lejos de mi asiento, el resto eran tan desconocidos como los habitantes de las ciudades visitadas.  Es impresionante la enormidad de bobadas que somos capaces de decir los turistas cuando nos sentimos superiores…tengo algunas anécdotas dignas de ser escritas para la reflexión.

Bueno, hasta aquí mis primeras cavilaciones…A partir de ahora iré poniendo en orden las fotos, los lugares, los sentimientos y mis especulaciones de lo que ha sido una experiencia tan especial y tan extraña en mi vida.
Deseo compartirlo con quien quiera leerlo porque creo que nos puede ayudar a valorar mucho más todo lo que tenemos. Lo haré desarrollando un tema concreto, como por ejemplo: la familia,  las mujeres, los hombres, los niñ@s, los paisajes, las bodas, la comida, los monumentos, mis vecinos de viaje…



jueves, 15 de septiembre de 2011




La vida y sus vivencias son para vivirlas hoy…ahora…en el presente. ¿El futuro? Quien sabe que nos traerá…pero no olvidemos que el pasado fue un día nuestro presente…
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Es una de mis canciones favoritas...y os la regalo.

El pasado ¿podemos acaso cambiarlo?...se fue, simplemente no volverá…¿por qué tanto empeño en recordarlo?...

Posiblemente uno de mis grandes defectos es volver la vista atrás en más ocasiones de las que debería, eso opinan algunas personas muy cercanas a mí. Que conste que hago intentos de cambiar…pero no puedo. ¿O es que tal vez no quiero porque me da las claves para mejorar mi presente?...

Me pregunto ¿qué me dejé en el camino para que vuelva tanto a rememorar determinadas situaciones?. Quisiera que algunas cosas no hubiesen sucedido y otras haberlas vivido, pero es imposible ni lo uno ni lo otro. Y es imposible e inviable porque  las personas que podrían darme las claves o bien ya no existen o sus vidas transitan en paralelo a la mía y es quimérico encontrar un punto de encuentro. Así que solo puedo buscar en mi particular baúl de los recuerdos.

Entiendo que el presente es lo único que tenemos y es efímero y perecedero pero es lo que teóricamente podríamos controlar. Y digo que es algo hipotético porque a pesar de lo que decidamos juegan a favor o en contra demasiadas variables.

Si las situaciones solo fueran susceptibles de ocurrir con nuestros deseos, nuestros actos o con la toma de nuestras decisiones tras un prolongado calibrado de los resultados…las cosas serían más predecibles…pero ¿quien controla lo incontrolable?

Lo cierto es que de tanto dar vueltas al pasado sin un objetivo concreto, estamos dejando de vivir los acontecimientos presentes y antes de que volvamos a tomar conciencia de lo que sucede, el tiempo y sus vivencias ya pasaron.

No siempre somos concientes de lo que está pasando en nuestras vidas. Generalmente valoramos aquello que tuvimos cuando ya no tenemos tiempo. Pero no nos engañemos, también somos como somos y actuamos como lo hacemos porque el pasado deja huellas imborrables. A veces buenas y otras, desgraciadamente no tanto…

¿Hasta que punto somos capaces de potenciar aquellas cosas que han modelado nuestras vidas? Y ¿cómo limar los acontecimientos que pueden frenar nuestro desarrollo personal?...busquemos en nuestro interior porque al final las respuestas no las tiene nadie, solo nosotr@s.

Cuando pienso en mis primeros años ¿qué recuerdo?... ¿con que edad aparecen mis primeros recuerdo conscientes?...¿cuales son?...¿recuerdo las cosas materiales que mis padres me regalaros o momentos vividos?...¿le he preguntado en alguna ocasión a mis progenitores cómo vivieron sus experiencia de ser madre o padre?...
Si buscamos en nuestros recuerdos…tal vez sepamos que necesitan nuestros hij@s...

Uno de los planteamientos que hago en las clases de preparación al parto y a la maternidad/paternidad, es intentar posicionarnos del lado de los bb porque ell@s no nos piden nada y poco saben de la vida que les espera.

En el útero lo tienen todo: calor, amor, comida, bienestar a raudales, acompañamiento permanente, el sonido continuo de su mamá, las palabras de quienes le rodean… 

En el tiempo de la espera buscamos el mejor cochecito, el color de la habitación, la ropita…hasta el chupete con el nombre grabado y esos “aparatitos” que nos hacen ver y oír el posible llanto de la criatura aunque vivamos en un piso minúsculo…pensamos en todo porque deseamos lo MEJOR para nuestros hij@s y eso está bien…pero…¿nos planteamos de verdad que modelo de padre y madre deseamos ser? ¿Pensamos que valores de nuestras vidas queremos transmitirles? ¿Tomamos consciencia de las necesidades reales de afecto que precisa un recién nacido? ¿Buscamos en el fondo de nuestro corazón cuales son aquellos acontecimientos que ya vivimos y que no queremos que ell@s vivan?...

Se ha comprobado científicamente la importancia que tiene la impronta y los vestigios que quedan en el subconsciente de las personas en sus primeros años de existencia…yo me atrevería a decir, que incluso antes del nacimiento, de ahí la responsabilidad que tenemos cuando decidimos traer a una nueva persona al mundo. Por lo tanto si se sabe ¿por qué no hacer las cosas lo mejor posible?...

Mirar al pasado para mejorar el presente es algo, desde mi perspectiva, no solo bueno, sino necesario. Es tiempo de amor y tiempo de dar. Es necesario que no vivamos pensando qué es lo que haremos mañana, porque nuestros hijos están creciendo hoy, nuestros seres queridos están hoy y el ser humano necesita nutrirse más del amor, la ternura, los besos, los contactos, los abrazos, las risas, las palabras y las caricias que de la comida…así que busquemos en el pasado…démonos la posibilidad de cambiar para mejorar, aprendamos de los errores, pero sobre todo multipliquemos por infinito nuestros acierto. Nuestros hij@s nos lo agradecerán y el mundo será mejor…

Me apetece terminar con otra canción que ha estado y sigue estando presente en momentos importantes de mi vida...la letra es maravillosa. No es solo para escucharla es...para sentirla.

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viernes, 17 de junio de 2011

TODAS VUESTRAS VIDAS SON LA MÍA…Y LA MIA ES PARA USTEDES…



Hace unos días leí todos los comentarios enviados desde que comencé este espacio.
Las cosas que habéis puesto son preciosas, reales, nacidas del corazón, de la impotencia y de la ternura. Habláis porque las personas necesitamos comunicarnos, sentirnos arropadas, apoyadas, nutridas por el calor y el amor…pero ¿no os dais cuenta que todas formamos parte de la vida de la otra?... ¿cómo no sentir igual?...

Me gusta el silencio. Me gustan pequeños ratos de soledad. Me gusta el encuentro conmigo misma…porque todo esto me acerca a los demás. Me puse a buscar una música en el ordenador para escucharla de fondo y encontré “los sonidos del silencio”…y pensé…¡cómo suenan de fuertes los silencios cuando estamos solas! A veces por eso buscamos estar acompañadas…para no pensar…porque los pensamientos en ocasiones son maravillosos, pero en muchas otras son exageradamente dolorosos…

 No es infrecuente que piense cómo sería mi vida si hubiese elegido otra profesión…porque me encantan otras cosas como la música, la pintura, la decoración, leer de modo desaforado, ser ama de casa, ser profesora, bailar, cantar, ser gestora, escritora y una viajera incansable deseosa de conocer otras culturas…pero elegí esta, creo que desde que tengo uso de razón sabía que sería esta…y la vida me la regaló...las otras cosas no he dejado de hacerlas solo que a modo de hobby…

Y…hablando de mi trabajo…mis compañer@s consideran que pregunto demasiado cuando realizo una historia…¿para qué saber tanto de la vida de las embarazadas?...me dicen. A veces tengo la sensación de estar “metiéndome” en “cosas” que no debo…es lo que me hacen sentir…pero cuando reflexiono, me reitero en mi modo de hacer. Será un poco la vejez, mi cabezonería o más bien la experiencia, no lo sé…pero lo seguiré haciendo pese a quien le pese. Me explico.

Es cierto que difícilmente podemos cambiar la vida de los otros solo por conocerla, pero ¿quién está tan seguro de que no podemos ayudar a ver otras opciones?...Si solo me interesara la cuestión “sanitaria” de las personas…yo, no sería yo…y eso ya no hay quien lo cambie. Tengo demasiadas canas…quien me conoce puede dar fe de ello…

Cuando pienso en el bb que está por venir, considero imprescindible entender en qué contexto familiar pasará su vida…no es que yo pueda dar trabajo si ambos están en paro o si viven 10 personas en 45 m2…ya quisiera. Tampoco puedo “obligar” a que la mamá deje de fumar, que se alimente sano, que acepte ese embarazo no buscado o que el padre intente acompañarla en el proceso…pero sí quedo seguirla en el camino…¿quién soy yo para cambiar la vida de los otros?...pero la realidad es que la mía sí cambia sin que nadie lo pretenda…¿cómo funciona esto?...

¡Qué curioso!...¿si supieran mis compañer@s que a pesar de todas las preguntas, de las reuniones o de los controles después del parto, solo ahora es cuando estoy conociendo y entendiendo un poco más a “mis mujeres”?...solo ahora es cuando puedo “justificar” lo importante que es intentar conectar. Dejar espacio sin horas. Tener la posibilidad de dejarse entender. Abrir sentimientos para compartir. Dar de forma desinteresada. Soñar con tiempos mejores. Llorar a solas pero ser oídas. Sentir la compañía desde la distancia y la intimidad. Buscar palabras nuevas para ser creídas. Rebuscar en las capacidades que poseemos para compartir. Vivir buscando nuevos horizontes. Percibir el calor de otras personas a pesar de nunca haberlas visto…

Lo siento, bueno…es un decir…en realidad no lo siento…seguiré siendo una metiche en la vida de las persona y de preguntar más de lo establecido en los protocolos…porque me alegro de que estemos juntas (digo juntas porque desconozco si existe algún otro “maromo” que nos acompañe, aparte de nuestro Bienve)… de que este blog nos de la posibilidad de estar más cerca…y de profundizar en el conocimiento de nosotras mismas para ofrecerlo a l@s demás…y especialmente a nuestros hij@s.

Me alegra que cada vez más exista un vínculo directo entre vosotras…aunque esta semana no haya respondido personalmente a todas y cada una…mis pensamientos han estado muy cerca de todas porque…
TODAS VUESTRAS VIDAS SON LA MÍA…Y LA MIA ES PARA USTEDES…

PD…estoy “estudiando” la posibilidad de abrir un espacio para que me contéis como viven actualmente las madres y padres la experiencia de la gestación y la crianza.
Quien me conoce un poquito sabe que  considero a estas etapas como el basamento fundamental para la vida y la felicidad de las personas del mañana.

Quisiera, si es posible, establecer contacto con parejas de cualquier lugar del mundo, porque creo que en las diferencias culturales puede estar el secreto de avanzar y enriquecernos…  

El objetivo que me planteo es saber como mejorar y aportar lo que en realidad las parejas buscan en nosotras las matronas. Aportaré mi visión, tanto desde mi perspectiva como matrona, como de la madre que soy…sin olvidar que mi visión de la maternidad, vivida en primera persona, pertenecen al siglo pasado…