No corresponde a los jóvenes entendernos, sino a nosotros comprenderlos a ellos. Al fin y al cabo, no podrían ponerse en nuestro lugar y, en cambio, nosotros ya hemos ocupado el de ellos. André MarcelEl simple hecho de escribir la palabra IMPOTENCIA me lleva a un cúmulo de sensaciones difíciles de describir.
Las palabras están cargadas de significados simbólicos otorgados en cada contexto socio-cultural como referente de nuestras creencias, valores y conductas compartidas, aunque no todos sintamos ni percibamos por igual.
Como no estoy segura de ser entendida, he decidido mirar otras acepciones de impotencia y me he encontrado lo siguiente: INCAPACIDAD, IMPOSIBILIDAD, INCOMPETENCIA, INHABILIDAD, INEPTITUD, NULIDAD, INEFICACIA….no se, pero todas definen bastante bien el vacío y desasosiego que a veces me invade durante muchos momentos de mi vida profesional. No me gusta sentirme ni sentir así, pero es una realidad de la que difícilmente puedo huir.
Entendámonos hoy estoy un poco extraña. El motivo: no tengo ni idea de cómo hacer partícipe a l@s jóvenes de la importancia de ser consecuentes de las decisiones que tomamos, de valorar las posibilidades de formación que nuestra sociedad pone al alcance de tod@s, de aprender a ser responsables de nuestra salud, de entender lo que son valores positivos, de compartir, de tener metas, de buscar nuevas opciones de vida, de ver un futuro un poco más esperanzador que el que tuvieron sus padres…de tantas y tantas cosas…
No olvido, ni mucho menos, que cada persona ha de encontrar su propio camino, que lo vivido por otro difícilmente puede influir en sus vidas, que soy un pequeño eslabón en su camino…pero no puedo evitar sentir IMPOTENCIA cuando me encuentro cada día historias que minimizan cualquier argumento de cualquer película. El dicho de que “la realidad supera a la ficción” creo que lo inventó alguien que estuvo viviendo por mi zona de trabajo.
Una de mis encomiendas profesionales las dedico a reuniones con jóvenes entre 11 y 18 años…es decir, colegios, institutos, prelaborales…siempre me llaman para hablar de sexualidad y es de lo que menos hablo…porque me importan más allá que esa parte de la vida…terminamos hablando del amor, de respeto por el otr@ y de qué les gustaría hacer con sus vidas…Mi objetivo??? No lo sé…estoy tan perdida como ell@s... ¡son tan frágiles!...creen saber tanto de la vida…y se encuentran con tantos problemas y a veces tan solos!!!.
Me pregunto ¿a quién le corresponde hacer que estas personitas sean conscientes de la realidad presente y de qué se encontrarán? ¿Esperan los padres que sean los profesores o la matrona quienes le hagan entender que la sexualidad va más allá de “meterla” (frase textual que usan)…esperan los padres que se eduquen a sus hijos cuando vayan al cole??? Chungo…lo que no se aprende desde el nacimiento o si me apuran desde antes…los demás poco podemos hacer…y menos a esas edades…
La realidad de cada día: niñas embarazadas y madres a los 13, 14, 15… años, casamientos absurdos entre adolescentes, un número de parejas incontrolables e incontables de modo reiterativo…separaciones, malos tratos, abusos de todo tipo, el uso de los IVES (interrupción voluntaria de embarazo) como si de un método anticonceptivo se tratara…3,4…cada año…que más da si es gratis…estar en el paro pero fumarse todos los días un número no cuantificado de porros…es lo normal dicen…yo no cuestiono ni critico…solo expongo hechos ¿qué esperan de la vida? ¿Qué esperan de sus vidas?..¿Cómo contribuir entre todos para que esto pare?...
Hoy no he sido capaz de reunirme con los chic@s del instituto, la semana ha sido demasiado intensa, me sentía demasiado INCAPACITADA, IMPOSIBILITADA, INCOMPETENTE, INHABIL, INEPTA, NULA, INEFICAZ….pero sobre todo demasiado IMPOTENTE.




